
Con apoyos clave de algunas provincias, el Gobierno aprobó la reforma laboral en Diputados pero sin el artículo 44. El texto modificado, sin la reducción de las licencias por accidentes y enfermedades, ahora deberá volver al Senado, donde el oficialismo intentará darle sanción definitiva antes de que Milei inaugure las sesiones ordinarias el 1 de marzo. El rol de los gobernadores fue crucial para garantizar el quórum y sostener los artículos más cuestionados.
El oficialismo logró aprobar en la Cámara de Diputados el proyecto de modernización laboral con 135 votos afirmativos, 115 negativos y ninguna abstención en el tratamiento general. Los libertarios contaron con el apoyo de sus aliados habituales del PRO, la UCR y el MID, además de diputados de Salta, Misiones y otros bloques provinciales que respaldaron la iniciativa. La eliminación del artículo sobre licencias médicas fue una modificación significativa, lo que obligará al proyecto a volver a la Cámara alta para su aprobación definitiva.
Minutos antes de la votación, la secretaria general de la Presidencia y otros funcionarios del gabinete fueron recibidos con ovaciones por los diputados libertarios. En la previa de la sesión, el “poroteo” de votos ya anticipaba una victoria del oficialismo, lo que llevó al peronismo a concentrar esfuerzos en evitar el quórum. Algunos diputados advirtieron que si los libertarios lograban el quórum, se llevarían toda la ley.
Pasadas las 14, cuando los diputados del oficialismo comenzaron a ocupar sus bancas, todos los ojos estaban puestos en los bloques dialoguistas. Los libertarios lograron sumar 130 presentes, superando el mínimo necesario para iniciar el debate. Aunque algunos de los diputados que facilitaron el quórum luego votaron en contra del proyecto, el apoyo de otros gobernadores fue determinante para el quórum.
Los gobernadores peronistas fueron objeto de críticas por parte de los diputados de la oposición, quienes les pidieron no ser “verdugos de su pueblo”. Desde Unión por la Patria, se rechazó la reforma, advirtiendo que sería un nuevo fracaso. El jefe del bloque peronista planteó que el Gobierno busca generar una falsa dicotomía entre los derechos de los trabajadores y la generación de empleo, afirmando que la ley carga negativamente sobre los trabajadores.
Finalmente, uno de los puntos más álgidos de la sesión fue cuando un diputado de la oposición pidió someter a votación una moción para devolver el proyecto a comisión. Ante la falta de quórum, la oposición reclamó el cierre del debate. Sin embargo, el oficialismo logró recuperar la mayoría y avanzar con la votación. La principal modificación del texto fue la eliminación del artículo 44, que reducía los plazos de licencias pagas, generando controversia en los medios y redes sociales.



















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