
El Gobierno de Neuquén confirmó que el miércoles 31 de diciembre de 2025 y el viernes 2 de enero de 2026 serán días de asueto administrativo para el personal de la administración pública provincial, tanto en áreas centralizadas como en los entes descentralizados. La medida se enmarca en las celebraciones de fin de año y apunta a organizar el funcionamiento del Estado durante estas fechas, sin afectar los servicios esenciales.
Según se informó oficialmente, cada organismo deberá establecer guardias mínimas para asegurar la continuidad de aquellas prestaciones consideradas críticas para la comunidad. Al mismo tiempo, durante esas jornadas se suspenderán los plazos administrativos, por lo que los términos legales vinculados a expedientes, trámites y actuaciones quedarán interrumpidos hasta la reanudación de la actividad.
El decreto firmado por el gobernador establece que la disposición abarca exclusivamente al personal de la administración pública neuquina, tanto en su estructura central como en los entes descentralizados. Esto incluye dependencias provinciales, oficinas públicas y organismos estatales que funcionan bajo la órbita del Ejecutivo.
Sin embargo, desde el Gobierno aclararon que las entidades bancarias y otras instituciones financieras no están comprendidas dentro de la medida. Estas continuarán operando de acuerdo con sus propios calendarios y normativas, por lo que mantendrán su esquema habitual de atención al público.
Otro punto relevante es la suspensión de los plazos hábiles administrativos, lo que significa que durante el asueto no correrán los términos legales establecidos para trámites y procedimientos que dependan del Estado provincial. Esta decisión busca ordenar el funcionamiento interno y evitar complicaciones para los ciudadanos y organismos que intervienen en expedientes en curso.
Si bien la medida implica una pausa en la actividad administrativa, el Ejecutivo provincial remarcó que se mantendrán activas las áreas esenciales, con esquemas de guardia definidos por cada organismo. Esto incluye servicios vinculados a salud, seguridad, emergencias y asistencia básica, entre otros.
El objetivo es garantizar la continuidad de la atención en los sectores críticos, evitando que el receso administrativo afecte a los vecinos que dependen de estos servicios. De esta manera, el asueto se combina con una planificación interna que permite sostener la operatividad mínima del Estado.
Para los trabajadores estatales, el esquema implica dos días adicionales sin actividad administrativa formal, mientras que para los ciudadanos es importante tener en cuenta que los trámites se reanudarán una vez finalizado el asueto. Los plazos legales, por su parte, retomarán su curso en el siguiente día hábil.





















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