El conflicto entre los trabajadores de la Cerámica Neuquén y la Cooperativa CALF parece no tener fin. Este martes, los ceramistas volvieron a bloquear la Ruta 7, a la altura de la planta, como medida de protesta por una deuda millonaria de electricidad que, aseguran, pone en riesgo sus empleos y la continuidad de la fábrica.
El corte de tránsito sobre la Ruta 7, que conecta Neuquén con Centenario, afecta la circulación en ambos sentidos, especialmente hacia la ciudad capital. Los ceramistas reclaman una solución urgente ante la deuda que la Cooperativa CALF mantiene con ellos, que asciende a varios millones de pesos por el servicio eléctrico de los últimos tres meses.
Desde el 31 de enero, los trabajadores de la cerámica se encuentran sin suministro eléctrico debido a una decisión unilateral de CALF. Esta interrupción ha paralizado completamente la producción de la fábrica y pone en peligro más de 50 puestos de trabajo directos, según denuncian los operarios. "Estamos sin luz, sin poder trabajar y con una deuda que no podemos saldar de un día para el otro", explicó uno de los trabajadores en un comunicado.
La respuesta de CALF y las promesas incumplidas
Los ceramistas señalan que, a pesar de los intentos de diálogo, el directorio de CALF se ha mostrado inflexible y se niega a recibirlos para discutir un plan de pago. Los representantes de la fábrica aseguran que, durante los últimos 10 años, han cumplido con todas las facturas, pero el reciente incumplimiento de CALF los ha dejado en una situación financiera insostenible.
A pesar de los esfuerzos por negociar, los ceramistas afirman que la cooperativa no ha dado respuesta a sus propuestas. La situación ha desbordado la paciencia de los trabajadores, quienes advierten que si no se llega a un acuerdo, seguirán con las medidas de protesta, que incluyen el corte de rutas.
Una situación de emergencia económica y laboral
La paralización de la Cerámica Neuquén ha impactado a toda la cadena productiva del Parque Industrial de la ciudad. Además de los empleados directos, muchas familias dependen indirectamente de esta industria, que lleva años siendo un motor económico de la región. Según los trabajadores, la deuda con CALF no es solo un problema económico, sino también un atentado contra el empleo y la estabilidad de la industria local.
El conflicto se mantiene sin una solución a corto plazo, mientras que los ceramistas continúan con su reclamo en la ruta, desafiando las consecuencias de las medidas que afectan a miles de conductores que deben sortear los cortes de tránsito.
Esta protesta se suma a un largo historial de tensiones entre los trabajadores de diferentes sectores y las cooperativas de servicios, que han escalado en los últimos años debido a la falta de acuerdos satisfactorios. Las autoridades locales y de CALF aún no han ofrecido una respuesta definitiva al conflicto, dejando en suspenso la resolución de esta disputa que afecta tanto a los trabajadores como a la comunidad en general
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