
La población penitenciaria en la provincia de Buenos Aires casi se duplicó en la última década y alcanzó niveles críticos de sobrepoblación. Según el 20° Informe Anual de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), a diciembre de 2025 había 63.934 personas privadas de su libertad en cárceles, alcaidías, comisarías o bajo monitoreo electrónico, contra las 61.810 registradas un año antes.
El organismo, que actúa como Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, advierte que la cantidad de detenidos viene aumentando a un ritmo cercano al 5% anual. La sobrepoblación en cárceles y alcaidías alcanzaba el 116% a fines del año pasado, diez puntos porcentuales más que durante 2024. La tasa de encarcelamiento provincial duplica actualmente el promedio mundial, según el relevamiento.
El hacinamiento carcelario tuvo un impacto directo en las condiciones de vida y los problemas sanitarios. Durante 2025 se produjeron 224 muertes en cárceles y alcaidías, de las cuales 203 —nueve de cada diez— estuvieron relacionadas con problemas de salud no asistidos. El informe está basado en 785 inspecciones realizadas durante el año pasado en establecimientos penitenciarios, comisarías y centros de detención.
A partir de más de 54.500 entrevistas y comunicaciones con víctimas de violencia estatal, la CPM registró 91.833 hechos de tortura, malos tratos y otras vulneraciones a los derechos humanos. El organismo también señala que el 47% de los detenidos no fue juzgado, según el informe titulado "El sistema de la crueldad XX".




















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