
El Gobierno argentino, liderado por el presidente Javier Milei, ha celebrado el dato de inflación de 2025, que cerró en un 31,5% anual, el más bajo desde 2017. A pesar de un aumento del 2,8% en diciembre, que suele ser un mes marcado por la estacionalidad, las autoridades se muestran optimistas y esperan que la inflación inicie con un número que empiece con cero para agosto de este año. En Casa Rosada, la sensación es de estabilidad y confianza en el cumplimiento de sus metas.
Funcionarios cercanos a Milei subrayan que la reducción de la inflación se ha logrado sin recurrir a medidas drásticas como la intervención del dólar o programas de control de precios. Resaltan que, a solo 24 meses de asumir el poder, se ha logrado reducir la inflación sin causar una hiperinflación o confiscaciones de depósitos. Este enfoque ha generado confianza en el círculo cercano del presidente, que considera esta reducción como un triunfo significativo.
A pesar de las preocupaciones por el leve aumento de la inflación en diciembre, el Gobierno mantiene que este fenómeno es habitual en un mes festivo. Aseguran que enero mostrará cifras más bajas y sostienen que la tendencia de desinflación se mantendrá. El presidente ha reiterado su compromiso de que la inflación comience con un cero en la segunda mitad de 2026, confiando en que el freno a la emisión monetaria tendrá un impacto positivo en los precios.
Los elogios hacia el ministro de Economía, Luis Caputo, también son constantes en el Gobierno, señalando que la reducción inflacionaria es un gran logro en un contexto complicado. En medio de un ambiente de calma en Casa Rosada, algunos integrantes del equipo de Milei ven la estabilización económica como uno de los mayores éxitos de su administración. Aseguran que las reformas implementadas han posicionado a Argentina como un actor destacado en el ámbito internacional, generando confianza y seguridad en la ciudadanía.



















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