
La CGT se reúne hoy para definir un plan de acción frente a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, que comenzará a ser tratada el próximo miércoles en el Senado. Esta situación ha llevado al peronismo a intentar consolidarse como un bloque sólido, con la mirada atenta de los gobernadores de Unión por la Patria, quienes buscan influir en el debate. José Mayans, presidente del bloque justicialista, trabaja para mantener la cohesión entre los legisladores, mientras el gobierno busca apoyo entre el PRO, la UCR y aliados provinciales.La posición de los cinco senadores que integran Convicción Federal es crucial, ya que podrían romper el interbloque con el bloque Justicialista. Dos de ellos son cercanos a gobernadores aliados del gobierno, lo que podría complicar la resistencia del peronismo. La CGT, liderada por un triunvirato, está tratando de unificar posturas entre sus diversas corrientes internas y ha convocado a una reunión para discutir un posible paquete de medidas de fuerza, mientras algunos sectores exigen un paro general en respuesta a la reforma.El panorama también se complica con las diferencias internas en la Cámara de Diputados, donde la ex ministra de Trabajo Kely Olmos presentó un proyecto sin consenso. A medida que se acerca la fecha de la votación, el peronismo enfrenta el desafío de coordinar esfuerzos y presentar una posición unificada. La situación es tensa, y la unificación de posturas se vuelve esencial para enfrentar la reforma laboral, en un contexto donde las divisiones internas amenazan con debilitar la resistencia al proyecto del gobierno.




















Comentarios