
La propuesta de modificación a la Ley Nacional de Salud Mental ha generado un fuerte rechazo entre los psicólogos de Neuquén, quienes advierten que los cambios implicarían un retroceso en los derechos de los pacientes y un retorno a prácticas superadas por la normativa actual. Desde el Colegio de Psicólogos provincial, se argumenta que el problema reside no en la ley vigente, sino en su implementación efectiva, reclamando un mayor presupuesto y recursos para garantizar su cumplimiento.
El proyecto gubernamental busca introducir modificaciones en aspectos clave como las internaciones involuntarias y el funcionamiento de hospitales psiquiátricos. La presidenta del Colegio, Sabrina Contreras, ha subrayado que la ley actual fue diseñada con un enfoque en los derechos humanos y en línea con estándares internacionales, promoviendo un tratamiento digno y comunitario para las personas con padecimientos mentales. Según Contreras, la ley no prohíbe las internaciones, pero establece que deben ser el último recurso, siempre con un objetivo terapéutico claro.
Además, los profesionales han criticado la falta de consulta en el proceso de elaboración de la reforma, señalando que las modificaciones parecen basarse más en ideologías que en evidencias científicas. Contreras ha advertido que avanzar con esta reforma podría llevar a prácticas del pasado, como el uso excesivo de medicación y el aislamiento de pacientes. En este contexto, los psicólogos de Neuquén sostienen que es fundamental cumplir con la ley vigente, que ya contempla los recursos necesarios, y que cualquier modificación debe discutirse con quienes trabajan en el campo de la salud mental.



















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