
El comienzo de 2026 ha encendido alertas en la cadena ganadera argentina, con una marcada caída en la faena bovina y la producción de carne. Según datos del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, la faena de enero se situó en aproximadamente 1,014 millones de cabezas, lo que representa una disminución interanual del 11,8%, equivalentes a más de 136,000 animales menos. Este descenso refleja un freno significativo en comparación con el cierre de 2025, donde la actividad había mantenido niveles sostenidos.
El promedio diario de faena también ha disminuido, con 48,300 animales procesados por día, una caída del 14,7% respecto al mes anterior. Aunque la proporción de hembras faenadas aumentó levemente, el volumen absoluto fue inferior, con 52,400 hembras menos que en el mismo mes del año anterior. Este contexto de menor disponibilidad de hacienda está generando preocupaciones sobre la sostenibilidad de la actividad en el sector.
La producción de carne bovina también se vio afectada, alcanzando las 239,1 mil toneladas en enero, lo que representa una caída del 10% en comparación con enero de 2025. Los segmentos más perjudicados fueron el de novillos y novillitos, cuya producción descendió un 12,3%. A pesar de esta tendencia negativa, la producción de carne de toros mostró una leve mejora, aumentando un 2,6%.
En medio de este panorama, las plantas asociadas al Consorcio ABC lograron incrementar su participación en la faena nacional, alcanzando el 38,2% del total. Aunque la actividad general del sector se contrajo, estas empresas lograron aumentar su faena en 30,200 animales. Mientras tanto, el stock en feedlots se mantuvo relativamente estable, lo que sugiere que, a pesar de la menor faena, el sector podría enfrentar un ajuste transitorio en lugar de un ciclo prolongado de desaceleración.





















Comentarios