La conmemoración oficial de este miércoles 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, estará marcada por una agenda dividida entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, quienes participarán de actos separados en la Ciudad de Buenos Aires y Ushuaia, respectivamente.
El mandatario encabezará el acto central organizado por la Casa Rosada en el cenotafio de Plaza San Martín, ubicado en el barrio porteño de Retiro. Se espera la presencia de autoridades militares, funcionarios del Ejecutivo y excombatientes, en un homenaje que tendrá como eje el discurso del presidente, quien ratificará su postura de recuperar las islas por la vía diplomática.
El cenotafio, que contiene planchas de granito negro con los nombres de los caídos en el conflicto del Atlántico Sur, será nuevamente el centro del homenaje estatal, aunque esta vez con una significativa ausencia de la vicepresidenta.
Villarruel se traslada a Ushuaia
En paralelo, Victoria Villarruel participará del acto conmemorativo en Ushuaia, Tierra del Fuego, una ceremonia organizada por excombatientes locales y con fuerte impronta federal y multipartidaria.
Según trascendió, la vicepresidenta no fue invitada al acto en CABA y decidió aceptar la invitación desde el sur, en lo que también puede leerse como una tensión interna dentro del oficialismo.
La vicepresidenta mantiene un vínculo personal con la causa Malvinas, ya que su padre, Eduardo Villarruel, fue veterano de guerra.
Aunque no asistirá a la tradicional vigilia en la ciudad fueguina, estará presente en el acto central y regresará rápidamente a Buenos Aires para participar, el jueves, de la sesión clave en el Senado que discutirá los pliegos de Manuel García Mansilla y Ariel Lijo para la Corte Suprema.
La jornada del 2 de abril mostrará así no solo los homenajes a los caídos en la guerra de 1982, sino también las diferencias entre los integrantes del binomio presidencial.
Comentarios