
El Gobierno de la Provincia de Neuquén ha exigido a la Nación que transfiera los fondos necesarios para el mantenimiento de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) ubicada en Arroyito. Esta demanda surge en el contexto de la deuda que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) mantiene con la empresa provincial ENSI, responsable de la conservación de la planta.
Neuquén está gestionando la firma de un nuevo contrato de concesión con la CNEA, para regularizar el envío de fondos destinados al pago de salarios y mantenimiento de la PIAP. Además, la empresa ENSI ha recibido interés de inversores para la compra de agua pesada, lo que podría reactivar la industria.
La PIAP es operada por ENSI y pertenece a la CNEA, que ha acumulado una considerable deuda con la provincia. Actualmente, Neuquén ha tenido que afrontar el pago de salarios y el sueldo anual complementario de los empleados de ENSI debido a los retrasos en el envío de fondos por parte de la CNEA. El gobierno provincial ha realizado múltiples gestiones para regularizar el funcionamiento de la PIAP y poner en marcha las líneas de producción de agua pesada.
La provincia ha convocado a empresas internacionales para adquirir agua pesada, generando el compromiso de seis firmas para comprar el insumo por períodos de hasta ocho años. Este compromiso de compra es esencial para la reactivación de la planta, y las negociaciones para el financiamiento necesario están avanzando.
El presidente de ENSI, Rubén Etcheverry, ha estado en contacto con los delegados gremiales para mantenerlos informados sobre las gestiones realizadas ante la CNEA y el progreso de las negociaciones. A su vez, representantes del gremio ATE han viajado a Buenos Aires para hacer reclamos directos a la CNEA sobre la situación de la planta.





















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