A partir de esta semana, la resolución 62/25, recientemente promulgada, permite realizar actividades turísticas en las provincias de Neuquén y Río Negro sin la necesidad de contratar guías oficiales. Esta medida, que abarca a los Parques Nacionales y otras áreas protegidas, ha suscitado reacciones mixtas entre los actores del sector turístico y las autoridades locales.
La medida apunta a reducir la burocracia y facilitar el acceso a los servicios turísticos mediante la digitalización de los trámites. Sin embargo, la eliminación de la obligatoriedad de los guías ha generado preocupación, ya que podría poner en riesgo tanto la seguridad de los turistas como la conservación de los parques nacionales.
El impacto de la desregulación sobre los guías turísticos
Con la nueva normativa, los turistas tienen ahora la libertad de decidir si quieren o no contratar un guía para sus actividades. Aunque la resolución asegura que no se afectará la seguridad de los visitantes ni la protección de los parques, algunos expertos, como la Universidad Nacional del Comahue, advierten que la falta de regulación podría tener consecuencias negativas sobre la formación y profesionalización de los guías, un pilar clave para garantizar experiencias educativas y seguras en los entornos naturales.
En palabras de la Administración de Parques Nacionales, esta modificación busca fomentar un turismo más accesible y menos burocrático, permitiendo que nuevos prestadores de servicios ingresen al mercado con menos trabas administrativas. Se espera que esta flexibilización atraiga a más visitantes, pero la pregunta es si esta apertura será suficiente para mantener la calidad del servicio y la protección del patrimonio natural.
Una medida que divide opiniones entre empresarios y ambientalistas
Si bien algunos empresarios turísticos celebran la eliminación de barreras burocráticas y el alivio a los costos de operación, los ambientalistas y defensores de la educación ecológica en los parques nacionales se muestran escépticos. Los guías turísticos no solo son responsables de ofrecer información sobre los sitios que se visitan, sino también de garantizar que los turistas no alteren el entorno natural y respeten las normas de conservación.
La nueva resolución establece que los guías podrán operar presentando su título habilitante y demostrando conocimientos sobre el parque, pero ya no será necesario pasar por una evaluación exhaustiva. Esto genera incertidumbre en torno a si los visitantes recibirán una información de calidad sobre los ecosistemas que están explorando.
Conclusión: un cambio que requiere un seguimiento cercano
La resolución 62/25 marca un cambio significativo en la manera en que se gestionan las actividades turísticas en la región. Aunque la medida promete mayor accesibilidad, es crucial que se mantengan mecanismos de control eficaces para asegurar que la eliminación de los guías obligatorios no comprometa la seguridad ni la sostenibilidad de los parques nacionales.
De cara al futuro, será necesario un balance entre la desregulación y la preservación, asegurando que el turismo siga siendo una fuente de beneficio para las economías locales sin sacrificar la integridad de los recursos naturales.
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