
El Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa ha declarado un estado de alerta y movilización tras una asamblea masiva que reunió a más de 4,000 afiliados en Desfiladero Bayo, Rincón de los Sauces. Durante el encuentro, liderado por el secretario general Marcelo Rucci, los trabajadores votaron por unanimidad para respaldar acciones en defensa de sus empleos ante la amenaza de despidos masivos en los yacimientos convencionales, donde YPF planea reducir entre un 50% y un 60% del personal, justificándose en una supuesta falta de rentabilidad.
Rucci advirtió que la situación recuerda a la crisis de 1999, cuando los trabajadores defendieron sus derechos laborales con firmeza. "No vamos a permitir que jueguen con el plato de comida de nuestros hijos", enfatizó, destacando que más de 2,000 compañeros podrían ser despedidos, lo que tendría un impacto devastador no solo en los trabajadores, sino en la economía de Rincón de los Sauces. El dirigente dejó claro que el gremio no se opone a retiros voluntarios para quienes deseen jubilarse, pero se opondrá rotundamente a despidos compulsivos, prometiendo una respuesta contundente si esto ocurre.
En un llamado a la unidad y acción colectiva, Rucci instó a los afiliados a facultar a la comisión directiva para luchar por sus derechos. La respuesta fue inmediata y unánime, reafirmando que la defensa del empleo es una lucha compartida. El secretario general adjunto, Ernesto Inal, también subrayó la importancia de recordar la historia de lucha del sindicato, advirtiendo que este tipo de amenazas han pasado por otras provincias y ahora llegan a Neuquén. La conducción sindical anticipó que, si se concretan los despidos, las medidas de protesta podrían extenderse a toda la actividad en la cuenca neuquina.



















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