Los trabajadores de la Cerámica Neuquén, en el marco de una serie de protestas, habían decidido bloquear la Ruta 7 desde el martes pasado como medida de presión ante una deuda millonaria que la empresa mantiene con la cooperativa eléctrica CALF. Los ceramistas exigen el establecimiento de planes de pago para regularizar la situación, que consideran afecta directamente el futuro de la producción en la fábrica y su estabilidad laboral.
El bloqueo comenzó afectando solo un carril de la ruta, específicamente el que conecta Centenario con Neuquén. Sin embargo, el jueves la protesta escaló, y el corte se extendió a toda la traza, generando caos y demoras significativas para los miles de vehículos que transitan a diario por la vía. Los automovilistas, frustrados por las largas filas y la congestión, no ocultaron su malestar. A pesar de permitir que los autos circularan por la banquina, la situación seguía siendo complicada.
Intimación judicial: un ultimátum para los manifestantes
Ante la creciente tensión y las complicaciones del tránsito, el Ministerio Público Fiscal intervino y emitió una intimación formal. La Fiscalía solicitó que los manifestantes levantaran el corte en el plazo de una hora, de lo contrario, se habilitaría la actuación de las fuerzas policiales para despejar la vía. Además, advirtieron que aquellos que participaran de la protesta, particularmente los organizadores e instigadores, serían identificados y podrían enfrentar consecuencias legales.
En un comunicado oficial, el MPF recordó que la ley permite actuar para restablecer el orden, respetando los derechos de los ciudadanos, y se comprometió a documentar la protesta mediante fotos, videos y actas, para poder corroborar si existieron irregularidades. La advertencia fue clara: la intervención judicial sería inminente si el corte no cesaba.
Levantamiento del corte: la ruta despejada
A las 11:15 de la mañana, tras recibir la intimación judicial, los manifestantes decidieron levantar el corte y permitir la circulación normal en la Ruta 7. Aunque los piqueteros aseguraron que seguirán luchando por sus reclamos, la acción en la vía principal fue suspendida, al menos temporalmente.
A pesar de que el conflicto en la Ruta 7 llegó a su fin por ahora, los ceramistas insisten en la necesidad de una solución inmediata a la deuda con CALF, ya que la situación económica de la cerámica es insostenible sin una resolución de este tipo.
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