
Marco Lavagna ha presentado su renuncia a la presidencia del Indec tras la publicación de un nuevo índice de inflación que mostró un aumento del 3,4% para enero. Según fuentes cercanas a la situación, el gobierno le solicitó que no difundiera este dato, lo que llevó al economista a rechazar la petición y abandonar su cargo. Lavagna había anunciado previamente que el organismo estaba listo para publicar datos ajustados que reflejaran de manera más equilibrada el impacto de los servicios públicos en la canasta de los argentinos.Luis "Toto" Caputo, actual ministro de Economía, admitió que la resistencia de Lavagna y del presidente Milei a hacer público el índice se debía a que estos números comprometían el relato oficial sobre la desinflación. Caputo explicó que la intención era esperar hasta que el proceso de deflación estuviera consolidado antes de implementar cambios en la metodología de cálculo del índice. Esta decisión ha sido criticada por analistas, que sugieren que el gobierno busca manipular los datos para favorecer su imagen.La falta de actualización en la metodología del índice de inflación, según Caputo, no es urgente y no tendría un impacto significativo en la percepción pública. Sin embargo, esta postura podría abrir la puerta a una serie de litigios por parte de tenedores de bonos que ajustan sus valores en función de la inflación, reviviendo tensiones similares a las que surgieron durante la gestión de Guillermo Moreno.Con la salida de Lavagna, el cargo será ocupado por Pedro Lines, quien ha estado en el equipo de Lavagna y proviene de la gestión anterior. A pesar de las críticas sobre su capacidad para manejar la situación, Lines ahora tiene la responsabilidad de liderar el Indec en un contexto marcado por la controversia y la falta de transparencia en las estadísticas oficiales.


















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