
Río Negro estudia producir hidrógeno verde aprovechando su potencial eólico. Según un estudio de prefactibilidad elaborado por el Fraunhofer Institute for Energy Economics and Energy System Technology (IEE), la velocidad media del viento en la provincia alcanza los 8,65 metros por segundo, una condición favorable para desarrollar proyectos eólicos vinculados a este combustible renovable.
El hidrógeno verde se produce mediante electrólisis, un proceso que utiliza electricidad para separar el hidrógeno del oxígeno presente en el agua. Para que sea considerado "verde", esa electricidad debe provenir de fuentes renovables como la energía eólica. En Río Negro, el potencial eólico se combina además con otros recursos disponibles en la región, como el agua y la generación hidroeléctrica del Comahue.
El estudio IEE identifica especialmente a Cerro Policía, en el centro-norte provincial, como una zona con condiciones para el desarrollo de generación eólica. La ventaja de producir hidrógeno verde es que la energía generada por el viento puede transformarse en un producto que luego puede almacenarse y transportarse, abriendo posibilidades de uso en actividades donde resulta difícil reemplazar combustibles fósiles directamente por electricidad.
Entre sus posibles aplicaciones están la producción de acero, fertilizantes y otros productos industriales, además del transporte pesado y marítimo. También podría utilizarse como forma de almacenar energía renovable para aprovecharla posteriormente. Para Río Negro, el desarrollo de esta cadena tendría un componente logístico estratégico: la ubicación de Sierra Grande y Punta Colorada, sobre la costa atlántica, podría resultar un punto clave para una producción destinada tanto al mercado interno como a la exportación.



















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