
La relación entre Argentina y Brasil comienza a normalizarse tras los fuertes enfrentamientos entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. El último cruce ocurrió cuando el presidente argentino viajó a San Pablo para respaldar el lanzamiento de la candidatura de Flavio Bolsonaro, momento en el que llamó "ladrón" y "presidiario" a Lula, quien respondió llamándolo "payaso". El intercambio provocó el regreso de los embajadores Julio Bitelli a Brasilia y Daniel Raimondi a Buenos Aires.
Los gestos de acercamiento ya son visibles. La participación esta semana de Gisela Padovan, representante brasileña del Mercosur, en el encuentro del Grupo Mercado Común celebrado en el Palacio San Martín, fue interpretada como un movimiento en esa dirección. Además, el próximo 2 de septiembre se realizará la reunión de cancilleres del Mercosur en Montevideo, Uruguay, otro paso importante en la normalización bilateral.
Desde el círculo del canciller Pablo Quirno transmitieron a medios que con Brasil "está todo igual que siempre" y que continúan trabajando "sin problema", remarcando que se necesitan dos partes para que exista tensión. Empresarios de la Cámara de Comercio Industria y Servicios Argentino-Brasileña (Cambras) también expresaron que las tensiones se normalizarán tras las elecciones presidenciales de Brasil, donde compiten Lula da Silva y Flavio Bolsonaro.
Una delegación de diez diputados y senadores argentinos opositores al Gobierno de Milei viajará en los próximos días a Brasilia para intentar resolver la crisis diplomática. El diputado y exgobernador de Misiones Oscar Herrera Ahuad confirmó la iniciativa a Radio Rivadavia e indicó que integran la comitiva legisladores como Massot, Lousteau, Paulón y Ferraro, entre otros, con el objetivo de buscar una vía de solución al conflicto.




















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