
A partir del 1 de mayo de 2026, entra en vigor el Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, creando un mercado único de 700 millones de personas. Este acuerdo provisorio establece la eliminación progresiva de aranceles en sectores industriales y agrícolas, aunque las disposiciones sobre diálogo político y cooperación institucional quedan excluidas por el momento. Firmado el 19 de enero en Paraguay, el acuerdo enfrenta algunos desafíos, especialmente por parte de países europeos como España y Francia, que han expresado objeciones a ciertos procedimientos de la firma.
La implementación del Acuerdo Comercial Provisional (ITA) permitirá un gradual desmantelamiento arancelario para más del 90% del comercio bilateral, aunque las reducciones no son homogéneas y varían por sector, con plazos que pueden llegar hasta 15 años, como en la industria automotriz. Con este acuerdo, cerca de 5.000 productos podrán ingresar a Europa con arancel cero de manera inmediata, beneficiando a sectores como carnes, granos y productos pesqueros.
Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso, celebró la integración comercial, señalando que mejorará el bienestar de los ciudadanos al ofrecer una mayor disponibilidad y calidad de bienes. Sin embargo, también advirtió que este proceso aumentará la competencia entre productores de ambas regiones, lo que obligará a las empresas a invertir en eficiencia. Con cuotas arancelarias establecidas para productos sensibles, como la carne bovina y aviar, el acuerdo representa una oportunidad significativa para Argentina, especialmente con la cuota Hilton que elimina aranceles para la carne de alta calidad.



















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