
El Ministerio de Economía bajo la conducción de Luis Caputo acumula una deuda de USD 180 millones con las productoras de gas mientras defiende públicamente la liberalización de tarifas. La empresa estatal Enarsa, que administra los contratos del programa Plan Gas.Ar, tiene 48 horas para que el pasivo no se duplique a más de USD 260 millones.
El cortocircuito entre el discurso liberal del Gobierno de Javier Milei y sus acciones regulatorias se evidencia en la extensión de subsidios energéticos. El vocero presidencial Adrián Ravier defendió la liberalización de precios en su primera conferencia de prensa, pero 24 horas después Energía extendió los subsidios del 25% extra al 50% ya cubierto para usuarios con ayuda estatal. Ravier luego calificó su frase inicial como "poco feliz" y aclaró que el Gobierno protege a los sectores más vulnerables.
La acumulación de deuda comenzó cuando Enarsa pagó solo el 60% de la factura de enero, unos USD 45 millones. El restante venció en abril y se sumó a los montos posteriores. El secretario de Hacienda, Carlos Guberman, debe aprobar el giro de fondos antes del próximo 4 de julio para evitar que la deuda supere los USD 260 millones.
El retraso en pagos ocurre mientras la recaudación sigue en caída. En junio registró una baja del 7,1% real, lo que dificulta que Caputo logre que los números del superávit cierren mes a mes. Con un tipo de cambio de referencia para mayo de $1450, el pasivo actual representa la mitad del superávit financiero que ostentaba el ministerio en ese período.





















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