
Mauricio Macra y el PRO salieron al ataque contra Javier Milei con un comunicado demoledor que marca el quiebre definitivo de la coalición gobernante en medio del caso Adorni. El partido amarillo no solo cuestionó la "soberbia y arrogancia" del oficialismo, sino que directamente acusó al gobierno de pedirle a los ciudadanos "sacrificios" que sus propios funcionarios "no están dispuestos a hacer". El macrismo identificó sin ambigüedades los "enemigos internos" del cambio: aquellos que "frenan desde adentro con soberbia, con arrogancia", en una clara referencia a las investigaciones por enriquecimiento ilícito que envuelven al jefe de Gabinete.
El PRO estableció límites claros a su apoyo al gobierno libertario, subrayando que "acompañar el cambio no es aplaudir todo, mucho menos aplaudir lo que está mal". El partido macrista denunció la brecha existente entre los "grandes números" de la economía y el deterioro de la vida cotidiana de los argentinos, acusando al gobierno de humanizar insuficientemente el ajuste. Esta postura marca un viraje radical respecto del apoyo incondicional que caracterizó la relación Macri-Milei hasta hace meses, especialmente en el contexto de una cascada de escándalos que incluyen desde las denuncias contra Adorni hasta las tensiones entre Santiago Caputo y Karina Milei.
El macrismo adoptó una estrategia doble que expone la fractura definitiva de la coalición gobernante: mantener el apoyo legislativo mientras se reconstruye como alternativa política "postmileista". El comunicado enfatiza que la lealtad verdadera implica "decir la verdad aunque duela, reclamar lo que se prometió y todavía no llegó", consolidando una ruptura que mientras el gobierno cae en encuestas, posiciona al PRO como opción viable para 2027.






















Comentarios