
La Unión Industrial Argentina (UIA) y el Gobierno avanzan en negociaciones tributarias para aliviar la situación de las pymes, aunque con un clima que referentes del sector describen como "tristona". Las partes acordaron reunirse nuevamente en los próximos 45 días para continuar discutiendo medidas fiscales y de financiamiento ante la caída sostenida de la actividad económica.
Entre los puntos acordados figura una "suspensión por 180 días de embargos y ejecuciones fiscales a pymes" como medida transitoria frente a la asfixia financiera. La cúpula fabril también propuso reducir y automatizar los anticipos del Impuesto a las Ganancias para pymes, diferir por un semestre los vencimientos del IVA para actividades estacionales, y acortar los plazos de devolución en distintos impuestos que afectan el capital de trabajo.
La entidad logró avanzar en una agenda tributaria con la gestión libertaria del ministro de Economía Luis Caputo, incluyendo un reclamo para sumar más pymes a planes de financiación del ARCA. Este acercamiento contrasta con los últimos dos años de reuniones constantes entre la cúpula fabril y el Ministerio de Economía, que dejaron pocas soluciones concretas.
Desde el Palacio de Hacienda, la gestión de Javier Milei podría enviar un emisario al Día de la Industria. Sin embargo, referentes de las actividades más golpeadas reportan que en las reuniones se respira un clima de fuerte preocupación. La relación entre ambas partes enfrenta tensiones internas crecientes, con la cámara buscando proponer soluciones sin confrontar directamente con una cartera económica supeditada al dogma del superávit fiscal.





















Comentarios