
La vicepresidenta Victoria Villarruel estará mañana en Tucumán en la vigilia ante la Casa de Tucumán por el Día de la Independencia, en un nuevo acto patrio donde coincidirá con el presidente Javier Milei sin coordinación previa. Fue invitada por el gobernador Osvaldo Jaldo y no por la Casa Rosada, según informó PERFIL. El gobernador tucumano justificó la invitación con la frase "Tucumán no excluye a nadie", en lo que funcionó como gesto de ecuanimidad y descripción de la situación actual.
Según pudo reconstruir el medio, Karina Milei ya instruyó al equipo de protocolo para que Villarruel no comparta el estrado con el Gabinete. El jueves a la noche Milei vuela de regreso a Buenos Aires para el Tedeum del día siguiente, mientras que Villarruel se queda en Tucumán. Esta dinámica no es nueva en la administración nacional.
El 20 de junio pasado, en el acto del Día de la Bandera en Rosario, tampoco fue convocada desde la administración nacional. La invitó el gobierno santafesino y la ubicaron entre los ministros provinciales, lejos del estrado oficial. Cuando Milei pasó a su lado, él y toda su comitiva evitaron saludarla. "Parece que es difícil saludar a una vicepresidenta en plena democracia. Hay que preguntarles por qué son maleducados", dijo Villarruel a los periodistas. Durante la entonación del Himno, se dio vuelta y le dio la espalda al Presidente y sus ministros.
El 2 de abril, Día de los Veteranos y Caídos en Malvinas, Villarruel también marcó diferencia. Mientras el arco político en general unificó el mensaje de reivindicación soberana con tono institucional, la vicepresidenta eligió otro ángulo: criticó la "desmalvinización" y marcó distancia del relato hegemónico sobre el conflicto, en sintonía con su historial de defensa de las Fuerzas Armadas.





















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