
El tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado dejó una grieta en la relación entre la Casa Rosada y los gobernadores aliados. El retiro de urgencia del capítulo sobre extranjerización de tierras, horas antes de la sesión, generó movimientos entre los mandatarios que exhibieron autonomía a la hora de posicionarse y encendieron las alarmas en el Gobierno sobre una posible reconfiguración del mapa de alianzas.
Karina Milei y la Mesa Política buscan minimizar el impacto de la derrota y apuestan a reanudar conversaciones sin que las principales iniciativas del oficialismo sufran cambios. La comunicación oficial intentó atenuar las tensiones, aunque algunos datos revelan que la tensión estuvo latente: hubo foto del encuentro, pero el Gobierno decidió no difundirla. La presencia de Federico Sturzenegger en la Mesa Política este martes fue sintomática del recalculo estratégico.
Los casos que la Casa Rosada mira con mayor atención son los de Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Rolando Figueroa (Neuquén), que figuraban en el círculo de gobernadores dialoguistas con vocación de acuerdo electoral. También el de Hugo Passalacqua, gobernador de Misiones, quien en medio de una pelea interna con Carlos Rovira deja consecuencias impredecibles.
En el caso de Sáenz, no fue él quien se desmarcó. Su senadora, Flavia Royón, avisó antes de la votación que no acompañaría la iniciativa. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, estará este miércoles en la cumbre de gobernadores del Norte Grande, un gesto que lo muestra como ministro del Interior con vocación de llevar de cerca el vínculo con los mandatarios. El otro vértice de la conversación es la caja que custodia Luis Caputo, distribuida discrecionalmente entre aliados.




















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