
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido una advertencia en un informe técnico sobre la situación de la inflación en Argentina, señalando que el índice oficial se encuentra desactualizado. En su análisis, el FMI cuestionó la metodología utilizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y recomendó la implementación de una nueva ley para modernizar el sistema estadístico del país. Esta evaluación se produce en el contexto de la segunda revisión del acuerdo firmado con el gobierno de Javier Milei.
El organismo financiero subrayó que la canasta vigente del Índice de Precios al Consumidor (IPC) ya no refleja los patrones actuales de consumo de la población. Además, se hizo hincapié en las deficiencias en la calidad de las estadísticas económicas, incluyendo problemas de precisión y retrasos en la difusión de datos relacionados con la actividad económica y el sector externo. Este informe llega tras la decisión del Gobierno de frenar la publicación de un nuevo IPC que el INDEC había preparado desde principios de año.
La actualización del IPC, que incluía nuevas ponderaciones basadas en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/2018, fue pospuesta, lo que resultó en la salida de Marco Lavagna como director del INDEC. Pedro Lines asumió su lugar, y se ha decidido que esta actualización se mantendrá suspendida hasta que el proceso de desaceleración de la inflación esté consolidado.
El FMI también resaltó la necesidad de modificar el marco institucional del INDEC para mejorar la calidad y la credibilidad de las estadísticas públicas. El documento indicó que el personal técnico del Fondo está dispuesto a ofrecer asistencia técnica para facilitar estas reformas. Cabe recordar que el nuevo índice de inflación estaba programado para ser implementado en marzo de 2025, habiendo superado un período de pruebas en colaboración con el FMI.
A pesar de estas preocupaciones, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que la inflación de abril fue la más baja en cinco meses. Cerca del Gobierno se explicó que el nuevo esquema de ponderaciones dentro de la canasta de consumo podría alterar la percepción sobre la desaceleración de precios, especialmente en lo que respecta a los servicios públicos. El FMI proyecta que la inflación anual rondará el 25% durante este año, y el Gobierno ha confirmado que la aplicación de las nuevas ponderaciones se mantendrá suspendida hasta que se consolide el proceso de desinflación.




















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