
El Gobierno nacional mantendrá intacta una de las principales fugas de recaudación estatal durante 2027. Según el proyecto de Presupuesto 2027, el fisco dejará de percibir $51,9 billones por tratamientos impositivos preferenciales, cifra que representa el 3,67% del PBI. Este monto creció respecto al ejercicio actual, que registraba el 3,4% del PBI.
La mayor parte de estos beneficios consolidados se destina a exenciones que favorecen a personas humanas y consumos básicos, sumando cerca de $6,2 billones no recaudados. Entre ellos figuran las prestaciones médicas a obras sociales y al PAMI, las alícuotas reducidas del IVA para alimentos frescos y medicamentos, y la exclusión de Ganancias para los funcionarios del Poder Judicial.
Los regímenes de promoción económica directa concentran más de $6,2 billones de pesos, equivalentes al 0,44% del PBI para 2027. El régimen especial de Tierra del Fuego lidera el esquema con un costo fiscal estimado en $1,8 billones. Le siguen el régimen de la Economía del Conocimiento con $842.556 millones, la promoción minera con $89.820 millones, además de esquemas para PyMEs y el sector autopartista.
El dato más disruptivo es la exclusión del costo fiscal del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) de la proyección de exenciones futuras. El Ministerio de Economía justificó esta omisión técnica argumentando que los proyectos adheridos se encuentran mayoritariamente en etapas iniciales de implementación. Sin embargo, ya hubo importaciones y activos computables que evitaron impuestos bajo este régimen en sus primeras operaciones aduaneras.
Pese al fuerte recorte del gasto aplicado en otras áreas para sostener el ancla fiscal, la Casa Rosada no tiene en carpeta achicar estos beneficios consolidados. La decisión mantiene intactos los tratamientos preferenciales mientras se reducen gastos en otros sectores.





















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