
Este viernes se cumplen 20 años de la desaparición de Jorge Julio López, ocurrida el 18 de septiembre de 2006 en Los Hornos, La Plata. López había salido de su casa para asistir a los alegatos de la querella en el juicio contra Miguel Osvaldo Etchecolatz, represor a quien había enfrentado como testigo y víctima meses antes. Nunca llegó a la audiencia ni regresó a su domicilio. Su caso constituye su segunda desaparición: la primera fue durante la dictadura militar.
La investigación continúa abierta como "desaparición forzada de persona" tras atravesar cinco presidencias: Néstor Kirchner, Cristina Fernández, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei. En junio de este año, el Gobierno bonaerense elevó nuevamente la recompensa para quien aporte información sobre su paradero: entre 5 y 10 millones de pesos, según la relevancia de los datos. El decreto oficial reconoce que pese al tiempo transcurrido y las medidas desplegadas, no hubo resultados suficientes para determinar qué sucedió con López.
Antes de su segunda desaparición, Jorge Julio López había sobrevivido al terrorismo de Estado. Nació el 25 de noviembre de 1929 en General Villegas y se trasladó a Los Hornos en 1956, donde trabajó como quintero y albañil. Se casó con Irene Savegnago y tuvo dos hijos, Rubén y Gustavo. Participaba en la Unidad Básica Juan Pablo Maestre, donde colaboraba con trabajos en el barrio. El 27 de octubre de 1976 fue secuestrado durante la dictadura militar.
Su desaparición en 2006 ocurrió en momentos clave del proceso de justicia transicional. López había decidido contar lo que presenció: dio nombres, identificó lugares y reconstruyó secuestros, torturas y asesinatos. Su rostro se convirtió en símbolo de los reclamos por su aparición con vida, acompañando marchas durante dos décadas. Margarita Cruz, sobreviviente e integrante de la AEDD, ha reconstruido junto a medios de comunicación estas dos décadas sin respuestas sobre su paradero.



















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