
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, ha lanzado una nueva medida de desregulación que elimina la obligación de presentar habilitaciones municipales ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para habilitar depósitos fiscales y adherir al régimen de cargas de exportación en planta. Esta decisión, oficializada por la Resolución General 5845/2026, ha suscitado críticas al considerar que desatiende la importancia del control local en los procesos de exportación.
Sturzenegger argumenta que la medida busca simplificar y agilizar los trámites vinculados al comercio exterior, afirmando que algunos intendentes han utilizado estas habilitaciones como herramientas de extorsión. Sin embargo, al eliminar estos requisitos, se corre el riesgo de debilitar los controles necesarios que aseguran la calidad y seguridad de las operaciones comerciales, lo que podría acarrear problemas en el futuro.
En su discurso, el ministro también criticó el marco regulatorio argentino, declarando que históricamente ha existido un rechazo hacia el comercio y las exportaciones. Aunque su intención es facilitar el comercio exterior, muchos cuestionan si esta desregulación realmente beneficiará a las empresas o si, por el contrario, abrirá la puerta a abusos y faltas de cumplimiento normativo.
La resolución no exime a las empresas de cumplir con las normas municipales, provinciales o nacionales, pero elimina la necesidad de presentar documentación ante ARCA, lo que podría llevar a una duplicación de responsabilidades y confusiones. Además, establece que la habilitación tendrá un plazo de cinco años, lo que plantea interrogantes sobre su efectividad y la posibilidad de un control adecuado en el tiempo. Las críticas a esta medida reflejan la preocupación por un avance desmedido en la desregulación que podría comprometer la integridad del comercio exterior argentino.





















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