
Si bien los proyectos exportadores en marcha atendieron parcialmente el problema de transporte de petróleo y gas en Vaca Muerta, la expansión de la actividad hidrocarburífera está generando un nuevo desafío: la demanda de trabajo. El crecimiento de la producción, la llegada de empresas y las proyecciones de la cuenca como proveedora de energía para el mundo intensificaron el interés por la formación no convencional y la búsqueda de empleo en la región.
El arribo de habitantes a Neuquén, la provincia que concentra casi en su totalidad el boom shale, ya se estima en alrededor de 30.000 por año. Este flujo migratorio interno ya se percibe en el mercado laboral local. Leticia Torres, fundadora y directora de Patagonia Resources, una firma con 15 años de experiencia en reclutamiento y recursos humanos, señaló que aunque las vacantes están creciendo, el número de postulantes lo está haciendo a un nivel aún mayor.
Las empresas operadoras y firmas de servicios comenzaron a priorizar personas con experiencia y recorrido profesional, cuya incorporación demanda un tiempo de adaptación menor. Entre los perfiles con demanda elevada se encuentran los ingenieros y trabajadores de carácter técnico, con conocimientos en prácticas propias de la industria como la perforación direccional. También hay alta solicitud de representantes comerciales, impulsada por el arribo de proveedores que buscan desembarcar en la región para proveer equipos, maquinaria y herramientas especializadas.
Los puestos más operativos también registran flujo importante. Torres mencionó vacantes para recorredores, operadores de campo e ingenieros electromecánicos que trabajan en las locaciones petroleras. En las obras relacionadas con el no convencional destacan los ingenieros civiles, jefes de obra y supervisores. La demanda de trabajo está creciendo y "eso está derramando de a poco en la cadena de valor, donde se está empezado a crecer", describió la especialista.











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