
La salida de Manuel Adorni del Gobierno deja vacante uno de los cargos más estratégicos del sector energético: la representación estatal en el Directorio de YPF. El Ejecutivo debe designar quién tendrá las acciones Clase A, un puesto que otorga poder de veto, capacidad de decisión directa en la Asamblea de Accionistas y un voto clave ante cualquier esquema de fusión o privatización.
Diego Santilli, flamante jefe de Gabinete, es uno de los candidatos para asumir el rol. Sin embargo, la Casa Rosada podría designar a otro funcionario o incluso a un empresario de confianza. El objetivo es que la compañía sea lo más rentable y eficiente posible para garantizar la generación de dólares que el Gobierno necesita.
YPF concentra el 53% del downstream, es decir, de la venta de naftas al público. Sus exportaciones explican cerca del 27% del total facturado por el complejo de combustibles y energía a nivel nacional. La empresa opera como testigo del mercado y su desempeño es determinante para el sector.
En abril de 2026, la producción total de petróleo en Argentina promedió los 140.197 metros cúbicos diarios. Los yacimientos no convencionales traccionaron el 70% de ese volumen. YPF operó 60.846 metros cúbicos diarios, lo que representa el 43% de la producción nacional, consolidando su hegemonía en el sector.






















Comentarios