
El regreso de los créditos hipotecarios UVA reabrió la posibilidad de acceder a vivienda propia, pero impone barreras económicas significativas. Para comprar un departamento de USD 100.000, el comprador necesita reunir entre USD 28.000 y USD 40.000 en ahorros previos, según estimó Cecilia Fariña, martillera, corredora pública y directora fundadora de CF Propiedades.
Esa cifra representa entre 28% y 40% del precio de la propiedad e incluye no solo el anticipo que exige el banco, sino también gastos de escritura, honorarios inmobiliarios y otros costos de la operación. El capital necesario puede alcanzar los USD 40.000 en algunos casos, muy por encima del porcentaje inicial de entre 20% y 30% que se considera como referencia general.
El ingreso mensual requerido constituye otra barrera difícil de sortear. Para una propiedad de ese valor, la primera cuota rondaría los $780.000, lo que exigiría ingresos familiares de aproximadamente $3,12 millones mensuales. Esta cifra supera el ingreso neto promedio de $2,8 millones mensuales estimado por la Consultora W para los hogares argentinos en el primer trimestre de 2026, según datos difundidos por Fundación Encuentro.
El escenario plantea un dilema concreto: una familia puede haber logrado reunir los dólares para el anticipo y aun así no alcanzar los ingresos que el banco exige para aprobar el crédito. El Gobierno analiza alternativas para mejorar la oferta de créditos hipotecarios y ampliar el acceso a la vivienda en el país.




















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