
Taty Almeida, histórica dirigente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, fue despedida con emotividad en la sede de Foetra en Buenos Aires. Su fallecimiento a los 95 años marca el fin de una vida dedicada a la búsqueda de verdad y justicia por su hijo desaparecido, Alejandro Almeida, durante la dictadura militar.
El velatorio reunió a referentes de derechos humanos, políticos, sindicalistas y personalidades de la cultura. Junto a su féretro, se exhibió el icónico pañuelo blanco bordado con el nombre de su hijo, simbolizando su incansable lucha por los derechos humanos.
Entre los asistentes destacados estuvieron Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, y el exsecretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti. También asistieron actores como Pablo Echarri y Nancy Dupláa, junto a legisladores y dirigentes políticos de diversos sectores.
La trayectoria de Taty Almeida es un testimonio de transformación personal. De madre de familia tradicional, su vida cambió radicalmente tras la desaparición de su hijo, llevándola a liderar la lucha por los desaparecidos. Su compromiso trascendió fronteras, participando en encuentros internacionales en defensa de la memoria histórica.
A pesar de su avanzada edad y problemas de salud, Almeida nunca abandonó su activismo. En una de sus últimas apariciones, durante la conmemoración del golpe de Estado, exigió memoria, verdad y justicia, y criticó las políticas actuales, manteniendo su espíritu crítico hasta el final.























Comentarios