
Manuel Adorni, jefe de Gabinete, enfrenta una situación complicada debido a las investigaciones sobre su crecimiento patrimonial. A pesar del respaldo del presidente Javier Milei y la secretaria general Karina Milei, Adorni ha optado por replegarse estratégicamente y concentrarse en su informe ante el Senado, fijado para el 2 de julio, con la esperanza de retomar el control político.
La investigación judicial avanza, con la oposición presionando para una interpelación en el Congreso. En este clima tenso, Adorni ha reducido sus apariciones públicas y en redes sociales, buscando refugio junto a su familia. Fuentes de la Casa Rosada admiten que el escándalo resurge cada vez que parece disminuir, manteniendo la atención sobre el funcionario.
La estrategia del gobierno es que la presentación en el Senado sea un punto de inflexión. Sin embargo, la situación sigue complicada, con derivaciones judiciales y mediáticas que afectan a Adorni. El apoyo público dentro del gabinete ha disminuido, aunque figuras libertarias como Lilia Lemoine y Santiago Oría lo defienden, y Javier Milei ha intervenido en su respaldo.
La investigación judicial, liderada por el juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita, se centra en presunto enriquecimiento ilícito. Documentos revelan gastos significativos y deudas de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti. Adorni ha intentado justificar sus finanzas con ahorros no declarados e inversiones en criptomonedas, pero esto ha generado más cuestionamientos y debate sobre la transparencia de sus finanzas.























Comentarios