
La mega obra de la avenida Crouzeilles entra en su etapa final y se encamina a su inauguración, en lo que será una intervención histórica que transformará por completo el oeste de la ciudad de Neuquén. Se trata de una apuesta clave para equilibrar el desarrollo urbano, llevar infraestructura de calidad a un sector largamente postergado y consolidar el modelo de “ciudad de 15 minutos” que impulsa la gestión municipal, acercando servicios y reduciendo tiempos de traslado para miles de vecinos y vecinas.
El proyecto contempla 3.000 metros lineales de pavimento sobre una avenida troncal de cuatro carriles, dos por mano, con 12 metros de ancho, diseñada para mejorar la conectividad y optimizar la circulación vehicular. Esta nueva arteria vincula el norte y el sur de la ciudad y se conecta con las calles Río Colorado, Punta Indio, Bajada de Maida, la ciudad de Plottier y la Autovía Norte, convirtiéndose en un corredor estratégico para el tránsito y la movilidad urbana. El intendente Mariano Gaido destacó que la inversión supera los 15.000 millones de pesos y la definió como una de las intervenciones urbanas más importantes en ejecución en el interior del país, realizada en conjunto entre municipio y provincia con fondos propios.
Además de la pavimentación, la iniciativa incluye una obra pluvial de gran envergadura: un canal de tres kilómetros sobre el costado oeste de la avenida, destinado a conducir el agua que ingresa desde el oeste de la ciudad hacia el arroyo Durán. Esta infraestructura es clave para resolver problemas históricos de escurrimiento y mejorar el drenaje de toda la cuenca que conecta con Plottier y el norte neuquino. El secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, precisó que hoy se trabaja en las terminaciones finales, bocacalles y conexiones de infraestructura pluvial y de riego, para luego avanzar con señalización, pintura y detalles finales previos a la habilitación.
Con la puesta en funcionamiento de la avenida Crouzeilles, Neuquén sumará un acceso fundamental que permitirá descomprimir el tránsito en distintos puntos de la ciudad, fortalecer la vinculación con la Ruta Provincial 67 y mejorar la integración con las localidades vecinas. La nueva traza ordenará la circulación, potenciará el desarrollo urbano y acompañará el crecimiento sostenido de toda la zona oeste, marcando un antes y un después en la infraestructura vial de la capital neuquina.





















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