
El sector energético argentino atraviesa una expansión histórica impulsada por Vaca Muerta. El superávit energético acumulado entre enero y agosto alcanzó los US$ 7.834 millones, según el informe de RICSA AlyC, superando ya la totalidad del año anterior. Este crecimiento operativo redefine la balanza comercial del país y marca un punto de inflexión para la macroeconomía nacional.
En agosto, el saldo positivo fue de US$ 977 millones, un incremento del 30,1% respecto al mismo mes de 2025. Las exportaciones de combustibles y energía sumaron US$ 1.494 millones en ese período, con un aumento interanual del 41,2%. Este desempeño fue impulsado tanto por una mejora en los precios del 27,0% como por un crecimiento del 12,2% en las cantidades enviadas al exterior.
Las compañías petroleras aprovecharon la apertura del financiamiento internacional para captar inversión. YPF realizó la colocación corporativa más grande de una empresa argentina en los últimos 11 años al emitir US$ 1.200 millones con vencimiento en 2035, con un cupón de 7,55% y rendimiento de 7,85%. La operación recibió ofertas por aproximadamente US$ 2.200 millones para precancelar deuda y financiar su Plan 4×4.
La tendencia de financiamiento externo continuó en septiembre con otras empresas del sector. Vista amplió su obligación negociable con vencimiento en 2038 por US$ 400 millones bajo ley de Nueva York, elevando el total del bono a US$ 900 millones. Tecpetrol, por su parte, amplió su obligación negociable Clase 10 con vencimiento en 2033 por US$ 450 millones, superando el objetivo inicial de US$ 300 millones.
El despliegue de infraestructura acompaña la expansión hidrocarburífera de la región. TGN anunció el lanzamiento del gasoducto Manuel Belgrano, una obra estratégica de transporte que consolida el desarrollo de megaobras en la Patagonia neuquina.























Comentarios