
Con la llegada de la primavera, Villa Pehuenia Moquehue vuelve a renovar su propuesta gastronómica. Dos cocineras locales abren las puertas de sus reconocidos restaurantes para mostrar cómo la estación transforma sus cartas, mezclando lo frío con lo caliente y los colores frescos con platos que antes lucían tonos terrosos. La aldea neuquina consolida su posición como capital de la gastronomía regional.
Camila Chamorro, de 30 años, llegó a Villa Pehuenia Moquehue hace casi dos años desde Misiones. Trabaja en Amarras Restó como cocinera y eligió especializarse en cocina con leña. Antes de llegar a la Patagonia, fue campeona del concurso del mejor asador en su provincia y representó a Misiones en el Campeonato Federal del Asado, quedando entre las seis mejores asadoras del país. «Los fuegos son como lo central que hay en mí», expresó.
Al llegar a la región, Chamorro descubrió ingredientes que nunca había probado: ciervo, cordero, trucha y piñón. El ciervo fue el que más la desafió al principio. «La primera vez que lo probé me pareció de sabor muy fuerte, muy predominante, y de un color muy oscuro, casi bordó», recordó. Con el tiempo aprendió a trabajarlo respetando su intensidad natural, sin enmascararlo con condimentos excesivos.
Para esta nota de primavera, Chamorro eligió preparar un risotto cremoso con ragout de ciervo y vegetales de estación. Utilizó el lomo, el corte más magro que permite una cocción más breve y deja que la carne llegue al plato con toda su personalidad. El plato refleja la esencia de la época: la untuosidad del arroz combinada con el sabor del ciervo y los vegetales frescos que la estación ofrece en Villa Pehuenia Moquehue.



















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