
El juicio por triple lesbicidio de Barracas reanuda su curso esta semana tras el receso por feria judicial, con nuevas audiencias programadas para los días 5 y 7 de agosto en el Tribunal Oral en lo Criminal N°5. En el banquillo de los acusados se encuentra Justo Fernando Barrientos, imputado por el asesinato mediante ataque incendiario de Pamela Cobbas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante, y por dejar gravemente herida a Sofía Castro Riglos.
Las primeras audiencias del proceso comenzaron el 18 de mayo pasado. Barrientos enfrenta imputación por triple homicidio agravado por odio de género y por la orientación sexual de las víctimas, con alevosía y ensañamiento, en concurso real con homicidio en grado de tentativa en el caso de Castro Riglos. Según confirmó a PERFIL la abogada Luciana Sánchez, representante de Castro Riglos, el caso representa un hito para la Justicia argentina al ser el primer caso donde se juzgará judicialmente el prejuicio hacia las identidades lesbianas en un homicidio.
Sánchez señaló que la querella enfrentó dificultades para llegar al juicio con la acusación actual. "Nos costó mucho llegar con la calificación por lesbicidio y femicidio, porque el juez de instrucción era negacionista respecto de la violencia hacia las personas de la comunidad LGBTIQ+", comentó la letrada. Agregó que el hecho de ser el primer caso de estas características evidencia un prejuicio estructural en el sistema judicial.
Durante el desarrollo del juicio, la abogada sostuvo que se han dejado al descubierto los estigmas que persisten sobre la identidad sexual de las víctimas. "Escuchamos todos los prejuicios que existen, a veces de manera más explícita, a veces pidiendo disculpas a las mujeres presentes", indicó Sánchez.



















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