
La ciudad de Neuquén inauguró una nueva obra de infraestructura pluvial en el sector El Trébol, en el oeste capitalino, que promete terminar de manera definitiva con las históricas inundaciones que afectaban a las familias del barrio en cada día de lluvia. La intervención forma parte del Plan Orgullo Neuquino y se financió íntegramente con recursos del superávit municipal, con una inversión cercana a los 500 millones de pesos ejecutada con empresas y mano de obra local.
El problema tenía su origen en una mala planificación urbanística previa: varias manzanas quedaron entre 80 centímetros y 1,20 metros por debajo del nivel de la calle Necochea, sin salida natural para el agua de lluvia, lo que transformaba al sector en una cuenca cerrada que funcionaba como “pileta” cada vez que se registraban precipitaciones intensas. Para revertir este escenario, se diseñó un sistema específico de drenaje y bombeo que recoge las aguas de escorrentía a través de la calle Estévez hasta su intersección con El Trébol, el punto más bajo del cuadrante.
Bajo la calzada se construyó una red de cordones cuneta, sumideros y cañerías que conducen el agua hacia una cámara de bombeo automatizada ubicada sobre la vereda sur de la calle El Trébol. La planta subterránea cuenta con un sistema de desarenado, un pozo colector y dos bombas idénticas que operan en paralelo, con capacidad individual de 210 metros cúbicos por hora y una altura de elevación de 11 metros, lo que permite impulsar el caudal acumulado hacia el canal Necochea a través de una tubería de PVC hidráulico de 225 milímetros de diámetro y unos 95 metros de longitud.
Las autoridades municipales destacaron que se trata de una de esas “obras que no se ven”, pero que son condición indispensable antes de pavimentar y de consolidar definitivamente el barrio. Subrayaron, además, el cambio que supondrá la estación de bombeo para la vida cotidiana de los vecinos y para las cuadrillas operativas, que hasta ahora debían asistir al sector de madrugada en cada alerta meteorológica para intentar drenar el agua de manera manual.
Paralelamente, ya se puso en marcha la ejecución de la red cloacal en el mismo sector, con un plazo estimado de cinco meses para completar la totalidad del servicio y alcanzar así el 100% de infraestructura básica en El Trébol. Referentes vecinales y de la cooperativa de personal de enfermería y salud que habita la zona celebraron la obra como un “logro colectivo” largamente esperado, en un área que históricamente fue zona de lagunas y napas altas, y se comprometieron a acompañar y cuidar las nuevas intervenciones que continúe desarrollando el municipio.





















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